DESARROLLO PRODUCTIVO

ZONAS FRANCAS

Con gran visión de futuro, las zonas francas uruguayas fueron creadas por ley en el año 1923, y desarrollaron su operativa con un razonable nivel de actividad, pero fue en la década de los 80´que adquirieron un gran impulso.

A fines de 1987 se promulgó la Ley 15.921 que, entre sus principales innovaciones, permitió el desarrollo de zonas francas de gestión privada. Hoy en día, el país cuenta con 13 zonas francas operativas, 2 en fase de construcción en Colonia y Maldonado y otras en trámite de aprobación. Uruguay se presenta hoy en día como un “socio preferido” en la región para que las empresas internacionales desarrollen sus operaciones en zonas francas.

La institucionalidad democrática, el marco legal, así como la madurez de su sistema, con activos hoy estratégicos, son condiciones necesarias, pero no suficientes frente a un nuevo orden logístico internacional, donde las disrupciones en las cadenas globales de suministro y de valor exigen acciones concretas a implementar en el ecosistema de las zonas francas uruguayas.

Destacamos cuatro cursos de acción en base a pilares estratégicos para su potenciación que respaldaremos con celeridad, ya que el resto de las zonas francas, en particular de América Latina, avanzan rápidamente en esa dirección.

ZONAS FRANCAS

1.     ZONAS FRANCAS DEL SIGLO XXI
  Consolidación y relanzamiento de plataformas de negocios en Zonas Francas uruguayas
Chip Act y captación de nuevas industrias
Reformulación para Zonas Francas 4.0
Facilitación e institucionalidad

1. ZONAS FRANCAS DEL SIGLO XXI

A.  Consolidación y relanzamiento de plataformas de negocios en Zonas Francas uruguayas

Las plataformas de negocios hoy presentes en las zonas francas (logística, servicios globales BPO-ITO-KPO, manufactura) deben consolidarse, y es necesario relanzar nuevas plataformas asociadas a las nuevas formas de consumo, digitalización e inteligencia artificial generativa (IAG). Buscaremos posicionar a Uruguay, a través de sus zonas francas, como un hub logístico de comercio electrónico transfronterizo B2C.

Por ejemplo: actualmente, un brasileño puede comprar hasta USD 50 por día y un estadounidense hasta USD 800 por día a través del régimen de franquicias. Si se proyecta atender envíos diarios desde hubs logísticos de comercio electrónico transfronterizo B2C, habría buenas oportunidades para nuestras zonas francas. Hoy, el e-commerce es un potencial gran empleador en los escenarios del futuro del trabajo.

B. Chip Act y captación de nuevas industrias

Frente a la disrupción geopolítica en las cadenas de suministro y valor, se está produciendo un realineamiento de localizaciones hacia América Latina, especialmente en la industria de microprocesadores (chips) y en desarrollos asociados como software e IAG. Del mismo modo, las startups de innovación tienen un campo especial bajo el ambiente de libertad de las zonas francas. Impulsaremos una política clara captación de esta cadena de valor, lo que implica facilitación, diplomacia activa, formación de talento en coordinación con la academia, fluidez en trámites, sostenibilidad e inclusión, consolidado por el régimen de zonas francas uruguayo.

C. Reformulación para Zonas Francas 4.0

Las zonas francas ocupan 25.000 empleos directos y, naturalmente generan un significativo número de empleos indirectos de mejor calidad para la economía doméstica. Es clave mantener e incrementar estos números. El desafío en la reformulación para el quinquenio 2025-2030 es estar preparados frente a los requerimientos de la nueva generación de Zonas Francas 4.0, que integran sostenibilidad, automatización e IAG, con el factor humano como eje central.

Desarrollaremos programas de Desarrollo de Competencias y Recalificación con UTEC, UTU e instituciones privadas para formar al nuevo trabajador del 2050.

D.  Facilitación e institucionalidad

Las zonas francas uruguayas hoy están insertas en el mundo y compiten a nivel global. La demora en aprobaciones, trámites y otros costos en las cadenas de suministro que no agregan valor hacen que las empresas migren y encuentren otras opciones.

Desarrollaremos herramientas digitales públicas con capas de IAG, donde trámites no aprobados en determinado tiempo se consideren automáticamente aprobados. Además, evaluaremos que los desarrolladores puedan aprobar a los usuarios indirectos sin intervención de la Dirección Nacional de Zonas Francas (DNZF) a través de una declaración jurada.