SEGURIDAD, DEFENSA Y SOBERANIA
POLITICA EXTERIOR
La política exterior de Uruguay se ha distinguido históricamente por la defensa de la soberanía, la paz y la autodeterminación de los pueblos. En las últimas décadas, nuestro país se ha consolidado cómo una de las democracias más avanzadas del mundo y la más estable en América del Sur. Esta solidez democrática ha marcado su política exterior de defensa de los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho a nivel internacional.
En la última década, han surgido nuevos desafíos en el panorama geopolítico internacional, ante los cuales la política exterior de Uruguay debe mantenerse proactiva. Entre estos desafíos se destaca un aumento de las tensiones geopolíticas globales, como las observadas en el Medio Oriente o el conflicto entre Rusia y Ucrania, así como la intensificación de la confrontación estratégica entre grandes potencias a nivel comercial y político. A esto se suman cambios políticos y nuevos liderazgos en la región, tanto en Argentina como en Brasil, que cambian el escenario regional. Estos factores constituyen realidades ineludibles que Uruguay debe considerar al momento de formular y evaluar su política exterior y tomar decisiones estratégicas.
La política exterior de Uruguay debe enfrentar estos desafíos con una estrategia de largo plazo, que garantice una inserción internacional coherente y estable, independiente de los cambios de gobierno a nivel nacional y que pueda adaptarse con mayor dinamismo a los cambios internacionales. La visión de largo plazo permitirá al país mantener relaciones diplomáticas consistentes para el posicionamiento internacional, y promover nuestros intereses de manera efectiva y proyectar una imagen sólida en el escenario global. Esta continuidad en la política exterior no solo refuerza la credibilidad de Uruguay como actor global confiable, sino que reafirma nuestro compromiso con la paz, la estabilidad y el desarrollo.
Para ello, es crucial seguir desarrollando un cuerpo diplomático capacitado y profesional, independiente de los cambios políticos, que actúe en la defensa de los intereses nacionales y nuestra soberanía de manera efectiva. Un cuerpo diplomático bien preparado no solo posee el conocimiento y la experiencia necesarios para representar a Uruguay en el escenario internacional, sino que también está arraigado en los principios y objetivos de largo plazo de la nación.
Queremos una política exterior de largo plazo resguardada de los vaivenes políticos, que defienda los intereses y valores nacionales en los foros internacionales y regionales mediante un servicio diplomático profesional y con formación continua.
POLITICA EXTERIOR
| 1. LINEAMIENTOS FUNDAMENTALES DE POLITICA EXTERIOR | |
| Política exterior clara y con visión a largo plazo | |
| Defender la democracia, el republicanismo y la libertad | |
| Defender la paz y el derecho internacional | |
| 2. CUERPO DIPLOMATICO PARA EL SIGLO XXI | |
| Presencia y magnitud del cuerpo diplomático | |
| Servicio diplomático profesional y con formación continua | |
| Impulsar los consulados digitales | |
| 3. NUEVOS ACUERDOS INTERNACIONALES | |
| Profundización de relación con OCDE y posibilidad de adhesión | |
| Promoción de misiones de paz | |
- LINEAMIENTOS FUNDAMENTALES DE POLITICA EXTERIOR
- Política exterior clara y con visión a largo plazo
La política exterior de nuestro país será desarrollada en base a lineamientos a largo plazo, asegurando una inserción internacional coherente y estable, que se extienda más allá de los cambios de gobierno a nivel nacional.
Establecer una visión a largo plazo para el posicionamiento internacional que permita a nuestro país y nuestro cuerpo diplomático trabajar de manera sostenida, manteniendo relaciones diplomáticas consistentes y promoviendo nuestros intereses de manera efectiva, al tiempo que proyectamos una imagen sólida y confiable en el ámbito internacional.
Consideramos que los pilares fundamentales de la política exterior deben ser la soberanía, la cooperación internacional, el multilateralismo y la cooperación internacional necesaria para garantizar el posicionamiento de Uruguay en el plano internacional. Esta continuidad en la política exterior no solo fortalece la credibilidad de Uruguay como actor global confiable, sino que también reafirma nuestro compromiso con la paz, la estabilidad y el desarrollo. - Defender la democracia, el republicanismo y la libertad
Defenderemos nuestros valores políticos fundamentales como la democracia, el republicanismo y la libertad. Lo haremos alzando nuestra voz en defensa de la institucionalidad democrática y de los derechos humanos, en todos los organismos pertinentes y en particular aquellos con representatividad y mayor eficacia para pronunciarnos (Naciones Unidas, OEA y la Comunidad Iberoamericana). Evitaremos la dispersión de foros. - Defender la paz y el derecho internacional
Propugnaremos por una política exterior fiel a nuestros principios batllistas en defensa de la paz y el derecho internacional. Lo haremos defendiendo firmemente el principio de la solución pacífica de las controversias, el arbitraje internacional y el respeto a la Carta de Naciones Unidas y los derechos humanos más básicos.
- CUERPO DIPLOMATICO PARA EL SIGLO XXI
- Presencia y magnitud del cuerpo diplomático
Realizaremos una revisión exhaustiva de la red de representaciones de nuestro país en el exterior, adaptándola a los intereses continuos de nuestro país en un contexto internacional en constante evolución. Por ejemplo, consideramos que el crecimiento poblacional de ciertas subregiones de Asia y África requiere una revisión de atención, y que nuestra presencia consular puede ser fortalecida.
Entendemos que estas revisiones y decisiones deben basarse en criterios diplomáticos y técnicos, con el apoyo político necesario, y alineada con una visión y estrategia clara de política exterior. Como parte de esta revisión, se evaluará la apertura, mantenimiento o reorganización de las misiones diplomáticas y consulares, considerando los intereses de Uruguay a corto, mediano y largo plazo. Esto permitirá optimizar nuestros recursos y maximizar la efectividad de nuestro cuerpo diplomático. - Servicio diplomático profesional y con formación continua
Aspiramos a un servicio diplomático altamente profesional y comprometido con el desarrollo integral de Uruguay. Consideramos esencial continuar con la profesionalización de nuestro cuerpo diplomático mediante la implementación de programas de formación en las áreas más relevantes y aquellas cuya dinámica lo exijan.
Proponemos que el director del Instituto Artigas de Servicio Exterior (IASE) posea un perfil académico sólido y que su nombramiento responda a políticas de largo plazo enfocadas en los intereses formativos de nuestro cuerpo diplomático. - Impulsar los consulados digitales
Es esencial fortalecer la implementación de consulados digitales en los principales centros tecnológicos del mundo. Al igual que el consulado digital en San Francisco, Uruguay debe desarrollar una agenda de diplomacia digital, inspirada en el modelo del Estado de Dinamarca. Esta estrategia de diplomacia digital e innovación es clave para promocionar nuestros productos y servicios ante las grandes empresas tecnológicas en estos hubs globales. Con el crecimiento de la industria del software, que ahora constituye una parte significativa de nuestras exportaciones, y en un mundo donde la digitalización está transformando profundamente el comercio, una presencia sólida en estos centros tecnológicos es fundamental para posicionar y comercializar de manera efectiva los productos uruguayos.
Estos consulados digitales no sólo facilitan el acceso a información y recursos para las empresas locales, sino que también actúan como plataformas para promover la innovación y el emprendimiento uruguayo a nivel internacional. Así, se maximiza la visibilidad de nuestras capacidades tecnológicas y se fomenta la conexión con oportunidades de negocios y colaboraciones en mercados estratégicos.
- NUEVOS ACUERDOS INTERNACIONALES
- Profundización de relación con la OCDE y posibilidad de adhesión
La Organización para la Colaboración y Desarrollo Económico está conformada por las economías más desarrolladas del mundo, donde sus países miembros trabajan de manera conjunta para responder a los retos económicos, sociales y ambientales que se presentan en el contexto internacional actual.
Si queremos apuntar a ser un país desarrollado debemos estrechar lazos con los países que ya han recorrido este camino. Es por ello por lo que la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) representa una oportunidad única para acceder a un vasto conocimiento y experiencia de políticas públicas sobre crecimiento económico, transparencia, gobernanza, entre otros.
Vamos a impulsar la profundización de nuestra relación, priorizando aquellas áreas que entendamos clave y urgentes para nuestro desarrollo, y vamos a proponer que se estudie y debata la posibilidad de nuestra incorporación. - Promoción de misiones de paz
En línea con lo establecido en nuestro capítulo de Defensa sobre la importancia de las Misiones de Paz, es que nos comprometemos a continuar nuestro trabajo en las mismas de manera conjunta con las Naciones Unidas. Además de la importancia que las mismas tienen para nuestras fuerzas armadas, consideramos a estas misiones como un fiel reflejo de los valores de paz, cooperación y estabilidad que deben guiar nuestra política exterior.
Es esencial prepararnos ante la eventual culminación de misiones de paz actuales, como la misión en el Congo, y desarrollar una política proactiva de posicionamiento y búsqueda de nuevas misiones para nuestras fuerzas armadas. De esta manera, continuaremos siendo un actor relevante y respetado en la comunidad internacional, comprometido con la promoción de la paz y seguridad global.



