DESARROLLO PRODUCTIVO
CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN
La cuarta revolución industrial, la evolución de las TICS, los avances en biotecnología y la salud, o el desarrollo de la inteligencia artificial son solamente algunos de los ejemplos de cómo la tecnología está rápidamente modificando la manera en que los seres humanos viven y trabajan. Uruguay necesita seguir fortaleciendo su ecosistema científico, potenciando e innovando en sus industrias, y apostando a una mayor formación en tecnología.
La economía del conocimiento representa tanto un futuro como un presente para el Uruguay, destacándose nuestro país como principal exportador de software per cápita del continente. Este liderazgo en el sector tecnológico demuestra el potencial que tiene el país para seguir avanzando en el desarrollo de la economía digital y continuar posicionándose como un centro de innovación regional. En cuanto a la visión del sector de ciencia, tecnología e innovación en su conjunto, Uruguay ha realizado una inversión considerable en las últimas décadas. Los últimos datos publicados por el portal Prisma[1] de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) sobre la inversión en CTI del 2022, establece que la inversión en I+D fue de casi 440 millones de dólares, cifra récord que representó el 0,62% del PIB. Si bien estas cifras son alentadoras, la inversión en I+D sigue siendo baja en relación con que realizan países desarrollados.
A su vez, la mayor parte de la inversión en CTi en Uruguay sigue siendo pública (53%). Los ecosistemas de I+D exitosos en el mundo cuentan con mayor financiamiento del sector privado que del sector público. La presente administración diseñó e implementó un programa que busca revertir esta situación descripta, permitiendo a Uruguay dar un salto de innovación. El Uruguay Innovation Hub[2] impulsa el apalancamiento de fondos públicos para la atracción de inversión privada, buscando la colaboración entre ambos sectores, así como la instalación de laboratorios abiertos.
Aun así, Uruguay presenta varios desafíos claros a la hora de continuar desarrollándose como un país que apunta al conocimiento científico y la innovación. Dentro de ellos se destacan:
- Inversión en CTI insuficiente para un desarrollo fuerte y competitivo.
- Inversión fuertemente dependiente del sector público.
- Escasez de mano de obra calificada en el área
- Un marco institucional poco jerarquizado para el desarrollo del sector
Es indispensable llevar adelante una transformación del sector de CTI, dotándolo de los recursos institucionales, financieros y humanos necesarios para su desarrollo. El objetivo de desarrollar la ciencia, tecnología e innovación resulta fundamental para impulsar un crecimiento económico a largo plazo, diversificar nuestra matriz productiva y mejorar la calidad de vida en nuestra sociedad. Fortalecer el sector de CTI no solamente trae inversiones y genera empleos de alta calidad, sino que permite el desarrollo de un conocimiento científico aplicado que brinda soluciones a los principales desafíos de nuestro país, tanto en el sector público como privado. Queremos posicionar a Uruguay como líder en el desarrollo científico y tecnológico, y que siga exportando sus bienes y servicios innovadores al mundo.
CIENCIA, TECNOLOGIA E INNOVACION
| 1. INSTITUCIONALIDAD PARA EL DESARROLLO DE CTI | |
| Fortalecimiento institucional de la gobernanza | |
| Nuevo marco legal y administrativo para el sector | |
| Aumento de inversión en CTI, con énfasis en inversión privada | |
| Conocimiento productivo con foco en necesidades nacionales | |
| Régimen especial para la importación | |
| Consulados digitales | |
| 2. DESARROLLO DE TALENTO PARA EL SECTOR | |
| Sistema educativo orientado para la CTI | |
| Plan de becas para estudiantes de carreras científicas y tecnológicas | |
| Fomento de programas STEM para mujeres | |
| Fortalecimiento de programas de reconversión laboral | |
| Fortalecimiento de programas de atracción y retención de talento | |
- INSTITUCIONALIDAD PARA EL DESARROLLO DE CTI
- Fortalecimiento institucional de la gobernanza
Consideramos necesario generar un nuevo marco de gobernanza de CTI en nuestro país, el cual hoy en día se encuentra en modalidad de “archipiélago de instituciones” desperdigadas en el organigrama público sin un funcionamiento armonioso. Con base en la experiencia comparada, proponemos que el diseño de políticas públicas en materia de CTI esté liderada por un Consejo de Investigación e Innovación al más alto nivel de gobierno, compuesto por la Presidencia de la República y los ministerios involucrados.
El Consejo centralizará la interacción y coordinación con los organismos involucrados en la producción, difusión y aplicación del conocimiento científico y tecnológico al tiempo que diseñará, en conjunto con el sector privado, un programa de internacionalización, para promover la innovación uruguaya y facilitar los intercambios. - Nuevo marco legal y administrativo para el sector
Estableceremos un nuevo marco para el sector, suprimiendo o combinando instituciones que hoy en día comparten o duplican cometidos, para lograr mejores resultados con los recursos asignados. A su vez, este nuevo marco normativo establecerá una estrategia nacional a largo plazo para el desarrollo de la CTI, donde se incorporarán mecanismos de estímulo tales como incentivos fiscales y regímenes especiales, que permitan reducir los costos y promuevan la innovación. - Aumento de inversión en CTI, con énfasis en inversión privada
Entendiendo que el actual presupuesto de CTI en nuestro país es insuficiente, resulta indispensable un aumento de la inversión pública y privada, con un norte de al menos un 1% del PBI, como recomienda la UNESCO, para su desarrollo.
Para ello buscaremos modificar la estructura de inversión el CTI de nuestro país, en el que la mayor parte de la inversión en CTI proviene del sector público. Apuntaremos a que la inversión del sector privado represente un porcentaje mayor del total de la inversión, por lo que se desarrollarán condiciones de fomento de inversión privada, promoviendo las startups basadas en conocimiento científico, las spin-off universitarias, programas de coinversión como los fomentados por Uruguay Innovation Hub, y la instalación de nuevos venture builders, entre otras. - Conocimiento productivo con foco en necesidades nacionales
Uruguay tiene auspiciosas oportunidades de posicionamiento internacional en el rubro CTI si despliega acciones de promoción e incentivo en áreas estratégicas. Áreas como la biotecnología, la bioinformática, las energías renovables, el Agtech, Greentech o la computación de valor, son ejemplos de ello. Promoveremos programas especialmente enfocados en el fomento de los referidos sectores y otros que se alineen con las necesidades productivas del país. - Régimen especial para la importación
Un conjunto esencial de bienes de capital e insumos, necesarios para el desarrollo de prototipos y las etapas iniciales de investigación, no son producidos en el país y su nacionalización requiere un proceso complicado de despacho y aranceles que desincentivan y encarecen la adquisición de tecnología. Implementaremos un Régimen de Importación Simplificada para la Investigación y la Innovación (RISII) que reducirá sustantivamente los costos de transacción asociados al comercio exterior de este tipo de bienes. - Consulados digitales
Promoveremos la creación de consulados digitales en los principales hubs de innovación tecnológica del mundo, para conectar a Uruguay con las principales empresas y países innovadores. Los mismos serán los encargados de presentar nuestro sector, sus oportunidades y necesidades al sector público y privado mundial, apuntando a una mayor exposición internacional y fomentado la creación de oportunidades. (Ver Capitulo Política Exterior)
- DESARROLLO DE TALENTO PARA EL SECTOR
- Sistema educativo orientado hacia la CTI
Entendemos que el fortalecimiento de la CTI debe comenzar en la educación, por lo que proponemos fortalecer los aprendizajes de las competencias relacionadas a través de medidas como el Plan Nacional de Matemática o la universalización de Pensamiento Computacional, así como la extensión de los bachilleratos tecnológicos. Priorizaremos, en la formación de maestros y profesores, el desarrollo y el uso de robótica, la inteligencia artificial y la informática, en coordinación con el Plan Ceibal, ANEP y el sistema universitario. - Plan de becas para estudiantes de carreras científicas y tecnológicas
En virtud de que Uruguay necesita contar con más egresados de carreras científicas y tecnológicas, incentivaremos su elección mediante un Plan Nacional de Becas para carreras científicas y tecnológicas impulsado por el MEC, en un plazo de 5 años, para estudiantes de dichas carreras y que aprueben los requisitos académicos en tiempo y forma, aspirando a la paridad de género en su otorgamiento. - Fomento de programas STEM para mujeres
Profundizaremos en el fomento de las habilidades y oportunidades en el sector STEM para las mujeres, mediante programas de formación, becas de estudio y campañas de promoción, buscando promover la igualdad de género y aprovechar de manera completa el talento disponible en Uruguay. - Fortalecimiento de programas de reconversión laboral
Promoveremos el re-skilling y up-skilling en el sector de CTI, entendiendo que los cambios producidos por el avance tecnológico y la inteligencia artificial presentan desafíos en la formación actual y futura de nuestro país. Aumentaremos, en la curricula los programas de INEFOP, la oferta gratuita con contenido tecnológico. - Fortalecimiento de programas de atracción y retención de talento
Llevaremos adelante programas de repatriación de personal altamente calificado que se encuentre en el exterior, evitando la “fuga de cerebros”, así como un programa claro de incentivos legales y fiscales para la retención de talento nacional y atracción de talento en el exterior.
[1] https://prisma.uy/indicadores/ciencia-y-tecnologia/inversion-por-actividad-y-sector
[2] https://uih.uy/



